La sensibilidad también se pinta.
Hay artistas capaces de llenar un espacio de color. Y hay otros que consiguen llenarlo de calma.
Las obras de Ana Carrillo de Mendoza transmiten precisamente eso: luz, textura y emoción. Pinturas que cambian según la distancia desde la que se miran y que convierten cualquier estancia en un lugar especial.
Del 20 al 27 de julio puedes descubrir su trabajo en Quirós Art Gallery, junto a las obras de Anna Covezzi y Paco Rebollo.