ENRIQUE CALVARIO CEBALLOS
El Puerto de Santa María, 1949 / 2007
Como escultor, la figura y obra de Enrique Calvario ha pasado a formar parte, por méritos propios, del numeroso elenco de artistas portuense cuyas obras han trascendido más allá de lo local.
Calvario realizó, con su trabajo preciso y minucioso, piezas únicas en lo artístico y entrañables por la emoción que nos despiertan a cuantos admiramos su extensa obra.
Obras que destacan, no sólo, por la maestría del artista en el empleo de materiales, como la terracota y el bronce, por el estudio en detalle que realiza de la figura y del personaje, y por su capacidad para perpetuar a través de la figura antiguas tradiciones, costumbres, oficios y, de esta manera, mantener viva la imagen de aquellos personajes populares cuyo recuerdo aún se mantiene vivo en la memoria de muchos portuenses.
Artista autodidacta fue, por poco espacio de tiempo, alumno de la Escuela de Bellas Artes de Santa Cecilia donde conoció y entabló amistad con dos grandes artistas y maestros, el pintor Juan Lara y el escultor Juan-José Bottaro. Un breve periodo de formación académica precedió a su crecimiento como artista autodidacta o "aprendiz" de escultor, como siempre se reconoció.
Años de trabajo le llevaron a Calvario a presentar en 1988 su primera muestra, a la que seguirían otras muchas.
Un total de 36 figuras y retratos de personajes populares realizados en terracota fueron entonces expuestas, y, entre ellos, al recordado fotógrafo del Parque Calderón: "Cuéllar, hijo", una figura que inmortalizó Calvario junto a su cámara de retratos al minuto y que forma parte de la exposición "Los Cuéllar, retratistas al minuto", obra cedida en préstamo por el grupo Osborne S.A.