El Puerto rinde homenaje a Antonio González Sabio, con una plazuela que perpetúa su nombre como maestro de plata con trayectoria de oro
El alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, acompañado por el concejal delegado de la Plaza de Toros, Carmelo Navarro, ha inaugurado este viernes la nueva Plazuela Antonio González Sabio, situada en la confluencia de las calles Valdés y Villa de Rota, en un emotivo acto que reunió a toda la familia taurina portuense para rendir homenaje a uno de los hombres más queridos, respetados y admirados de la historia reciente de la Plaza Real.
El reconocimiento congregó a numerosas personalidades vinculadas al mundo del toro, entre ellas el maestro José Luis Galloso, toreros en activo y retirados, miembros de distintas cuadrillas, representantes de todas las peñas taurinas de la ciudad, aficionados y amigos, y su familia al completo, que quisieron acompañar a Antonio González Sabio en una jornada cargada de emoción y gratitud.
Germán Beardo destacó durante su intervención que “Antonio González Sabio representa lo mejor de la tauromaquia portuense. Su conocimiento del toro, su profesionalidad y sus valores humanos lo han convertido en una referencia para varias generaciones de profesionales y aficionados. Personas como Antonio han contribuido decisivamente a que la Plaza Real de El Puerto sea una de las plazas más importantes y respetadas del mundo”.
Con esta distinción, el Ayuntamiento de El Puerto perpetúa el nombre de un hombre cuya vida ha estado ligada al toro desde la infancia y cuya trayectoria profesional constituye un ejemplo de entrega y lealtad a una profesión que ejerció con una dignidad ejemplar. Antonio representa una generación de hombres que han ayudado a construir el prestigio de la tauromaquia portuense dentro y fuera de nuestras fronteras, a base de nobleza, generosidad y cercanía.
Una vida dedicada al toro y referente indiscutible para los subalternos
Nacido en El Puerto de Santa María el 31 de mayo de 1940, hijo de Francisco González, mayoral y gran conocedor de la ganadería de José Luis Osborne Vázquez, Antonio creció entre reses bravas y aprendió desde niño los secretos del campo y del comportamiento del toro. Su infancia transcurrió en el Cortijo Buenavista, desde donde recorría diariamente junto a su hermano Paco el camino hasta la ciudad para asistir al colegio.
Su afición nació muy pronto. Apenas contaba con ocho años cuando se puso por primera vez delante de una becerra bajo la mirada y los consejos del maestro Rafael Ortega. Aquella vocación temprana le llevó a iniciar su aventura torera en 1958 y a debutar con picadores el 21 de septiembre de 1961 en Villamartín.
Como novillero consiguió importantes triunfos que le permitieron actuar en plazas de máxima categoría como Las Ventas de Madrid y la Monumental de Barcelona, además de protagonizar destacadas actuaciones en El Puerto. Sin embargo, sería a partir de 1969 cuando su nombre quedaría definitivamente ligado a una de las etapas más brillantes de la tauromaquia portuense. Ese año pasó a formar parte de la cuadrilla de José Luis Galloso. Lo que comenzó como una relación profesional acabó convirtiéndose en una auténtica hermandad. Durante décadas acompañó al maestro portuense en los ruedos de España y América, compartiendo triunfos, dificultades y vivencias que forjaron una amistad indestructible.
Galloso recordó durante el homenaje que Antonio fue para él mucho más que un subalterno. “Ha sido mi padre taurino. Aprendí muchísimo de él, tanto en lo profesional como en lo personal. Estoy orgulloso de haber compartido mi vida taurina con una persona tan íntegra y comprometida”, afirmó el maestro.
A lo largo de su trayectoria también formó parte de las cuadrillas de figuras como Rafael de Paula, Eduardo Dávila Miura, Emilio y Abel Oliva, Alonso Morillo, Víctor Manuel Coronado o Rafi Camino, dejando siempre huella por su profesionalidad, su capacidad de trabajo y su profundo conocimiento del toro.
Exigente consigo mismo, respetado por compañeros y admirado por la afición, Antonio González Sabio puso fin a su carrera activa el 15 de febrero de 1998 en la Plaza Real de El Puerto, en un emotivo festival homenaje en el que estuvo acompañado por grandes figuras del toreo. Desde entonces continúa ocupando cada temporada su localidad del tendido 2 última fila en la plaza que considera su segunda casa, de la que también fue asesor en la presidencia.
Desde hoy, El Puerto de Santa María cuenta con una nueva plazuela que lleva el nombre de un maestro de plata con trayectoria de oro. Antonio González Sabio representa la dedicación, el esfuerzo y la pasión por una profesión que exige entrega absoluta.