La Cruz de Mayo de la Agrupación Parroquial de La Redención recorrió las calles del centro histórico
La Agrupación Parroquial de Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas ante sus Santos Apóstoles Juan, Pedro y Santiago, María Santísima de las Nieves y San Francisco Javier celebró en la tarde - noche de ayer la procesión de la Cruz de Mayo.
Tras la bendición de la Cruz por parte del párroco Antonio Sebastián Sabido, la comitiva partió a las 19:20 horas de la Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros Coronada, en una iniciativa que contaba con la colaboración de la Concejalía de Fiestas, que dirige David Calleja, para recorrer posteriormente las calles Pagador, Federico Rubio, Nevería, Santo Domingo, Larga, Ganado, Vicario y Plaza de España, regresando al templo a las diez y cuarto de la noche. La procesión estuvo amenizada por la Agrupación Musical San Juan, de Jerez.
El teniente de alcalde David Calleja, presente en los momentos previos a la salida procesional y en la propia salida, ha felicitado a la Agrupación, presidida por Daniel Morejón, por continuar creciendo como entidad, estrenando este año una cruz realizada por uno de sus propios integrantes e incluyendo novedades oportunas y puntuales, como que el exorno floral luciera los colores amarillo y blanco en homenaje al Vaticano y con motivo de la próxima visita del Papa León XIV a España. El teniente de alcalde de Relaciones con la Ciudadanía, Javier Bello, acompañó también a la Agrupación en parte del trayecto.
La secretaria de la Agrupación, Victoria Pacheco, ha agradecido al área municipal de Fiestas la colaboración prestada en todos los preparativos procesionales que competen al Ayuntamiento. Pacheco refirió que el diseño ornamental estuvo a cargo de Francisco Jesús Rodríguez González, responsable también del exorno floral de la pasada procesión del Sábado de Pasión y que el capataz general de la procesión fue Álvaro de Mesa. Los costaleros de la Cruz tenían edades comprendidas entre los 13 y los 22 años.
El Puerto avanza con el impulso de sus tradiciones.